Porque fracasan las resoluciones de Año

resolucionesAl comienzo de cada año estamos muy entusiasmados. Las resoluciones son muchas. “Este año perderé esas 15 libras. Comeré saludable. Me apuntaré en clases de tango. Dejaré de fumar”. Sin embargo al pasar los días, no has tenido tiempo, hay mucho frío, no tienes el apoyo suficiente o llegas muy tarde del trabajo. ¿Donde quedó nuestro entusiasmo?

He aquí 5 razones por las cuales tus resoluciones fracasan:

1- Demasiadas metas a la vez.  Subestimas el tiempo y enfoque que requiere formar un hábito nuevo.  Quieres más de una meta, porque una sola te suena a vagancia o falta de motivación. Pero menos es más. Simplifica tus metas a una sola. Este año escoge la meta que más valor aporte a tu vida en este momento y enfócate solo a ella.

2- La meta es muy amplia- Hay un refrán chino del filósofo Laozi que dice “La travesía de mil millas comienza con un solo paso”. Comienza con pasos diminutos. Si el cambio es muy drástico, será un sacrificio, te cansarás y te darás por vencido. Lo ideal es minimizar tu meta a un 50%. Réstale otro 25%. Tu meta debe ser lo que resta. Ejemplo: Quieres hacer 1 hora de ejercicio 5 veces a la semana. Lo ideal: Comprométete a 15 minutos 3 veces a la semana. Esta meta es tan fácil de seguir que crearás el hábito y te sentirás orgulloso de logralo. Construye desde esa base como se construye una casa. Del piso hacia arriba, no del techo hacia abajo.

3- Tu motivación es externa. Si lo que te motiva a cambiar un aspecto de tu vida se basa en un estímulo exterior (complacer a la pareja, al jefe, a la familia o al que dirán los demás) tu meta no tendrá una base firme donde agarrarse y echar raíz. Como resultado será fácil quedarte en casa viendo el reality show antes de irte a hacer ejercicio o aprender tango. Necesitas una motivación interna. Debes desear esa meta con todas tus ansias.

4- Confías en tu fuerza de voluntad - Diseña tu medio ambiente como herramienta de apoyo, no de tentación.  La fuerza de voluntad es tan débil como el aroma de un flan de vainilla cuando estás a dieta. Ejemplo: Si quieres comer saludable, no compres una torta de chocolate porque a medianoche probablemente te la comerás o si no deseas consumir alcohol, no vayas al happy hour jurando que tomarás agua, porque el triste hour será cuando llegues a tu casa frustado. No te sabotees a ti mismo.

5- Te das por vencido muy rápido - Disfruta el camino y permítete flaquear algunos días. Es completamente normal y hasta necesario. La lección no es caerse, sino levantarse.  Continúa tu paso y celebra tus esfuerzos por más pequeños que sean.

¿Cuál es la meta que de lograrla este año, te causaría más felicidad?  ¿Qué te motiva? ¿Cómo puedes simplificarla a una cuarta parte? ¿Cómo tienes que modificar tu medio ambiente para que te sirva de apoyo en vez de tentación?

Simplifica y da un paso a la vez.

Aprende a Perdonarte

self hugEs común escuchar sobre la importancia del perdón. Disculpar a quienes nos han herido, ofendido o hayan sido injustos con nosotros.

Lo que me resulta curioso es que casi nunca se habla de la importancia de saber perdonarnos a nosotros mismos. Esto puede ser mucho más difícil que perdonar a alguien más.

Si llevas largo tiempo cargando con un sentimiento de culpa y verguenza, te comprendo. La mayoría de las veces nadie sabe por lo que estás pasando o si lo saben te dicen “ya olvida eso”.  Es como una mancha que cubrimos por encima pero sabemos que sigue ahí latente. Es como intentar correr en la arena.

La gente no pierde tiempo en señalar los errores de los demás, pero muchas veces somos nosotros mismos nuestros críticos mas severos. Nos castigamos y nos quedamos estancados sintiéndonos presos de lo que hicimos.

Es probable que en algún momento de tu vida, hayas actuado de manera incorrecta, muy por debajo de tus propios estándares personales o morales hayas tomado una decisión incorrecta e ignorante o hayas herido a alguien por no pensar antes de actuar y estás arrepentido.

Pero ya no hay vuelta atrás. Te ha pasado a ti, a mi, nos pasa a todos en algún momento. En mi caso, me critiqué por largo tiempo debido a decisiones tomadas en diferentes épocas de mi vida, que no iban a la par con quien realmente soy. Me convertí en mi peor crítico. Con el tiempo aprendí que el perdón comienza en casa.

Como perdonarte a ti mismo:

1- Acepta tus emociones – Llevar una carga de culpa es como llevar cemento sobre nuestros hombros. El recuerdo pesa y la culpa entristece. Acepta como te sientes.

2- Responsabilízate por lo que hiciste – Analiza porque actuaste de cierta manera. No culpes a terceras personas. Acepta que la decisión fue solo tuya.

3- Reconoce la lección aprendida – Luego de aceptar responsabilidad, absorbe la lección que surgió de la experiencia para no volverla a repetir.

4- Ten compasión de ti mismo – Somos humanos, por ende, somos imperfectos y tú no eres la excepción.

5- Practica la auto-aceptación – Cometiste un error. O varios. Acéptate como eres, con tus cualidades y defectos. Aciertos y equivocaciones. Si no te aceptas a ti mismo, no podrás aceptar a los demás.

Siempre habrá alguien o algo que te recordará tu error. En vez de caer en esa trampa piensa que algún día esa persona cometerá un error y necesitará tu compasión. Si tus errores te han enseñado una lección, si has aceptado responsabilidad total por ellos y quieres ser la mejor versión de ti mismo, no permitas que tus errores pasados dicten tu presente.

Perdonarte no significa olvidar lo que has hecho, sino saber que la próxima vez tomarás una mejor decisión. Una que sea congruente con quien realmente eres hoy dia.

¿Has aprendido a perdonarte por algún error del pasado? Siempre estoy escuchando.